Cartografía de la Distopía

Esta cartografía de la distopía está pensada como una herramienta, en constante actualización, para aproximarse a las condiciones actuales en las que operan la diversidad de espacios no oficiales de artes vivas que integran este circuito de distribución,  así como a las atmósferas espaciales que se delinean como resultado de la ejecución de políticas públicas dirigidas a este sector.

Si bien este proyecto tiene como interlocutor principal a lxs decidorxs de la políticas; lo pensamos como un espacio de reconocimiento e información para lxs responsables de espacios de artes vivas y la comunidad artística, así como a interesadxs  en el tema. 

Hemos cartografiado hasta el momento siete delegaciones: Miguel Hidalgo, Cuauhtémoc, Iztapalapa, Iztacalco, Venustiano Carranza, Xochimilco y Coyoacán. 

Total de espacios ubicados: 206

Espacios que accedieron a entrevista: Cuauhtémoc, 37; Miguel Hidalgo, 4; Coyoacán, 9; Iztapalapa,  1; Iztacalco, 1; Venustiano Carranza, 1; Xochimilco;  1. 

Marco de referencia

Conceptualizamos las políticas públicas como aquel conjunto de acciones u omisiones por parte del Estado que configuran espacios simbólicos en tensión. Dichas tensiones son originadas en la interacción dialéctica entre autoridades responsables de la formulación y ejecución de las políticas públicas y diversas comunidades. La diversidad de tensiones emanadas de estas interacciones construyen atmósferas espaciales que regulan la cotidianidad de todxs nosotrxs. 

Hemos nombrado este mapeo como cartografía de la distopía porque creemos necesario posicionarnos desde otro lugar en relación con la obligación que tiene el Estado para el ejercicio de los derechos culturales de todxs quienes habitamos este país. Esta obligación se centra en la construcción de entornos, como espacios de posibilidad para la libre identificación y construcción de referencias culturales, que nos ligan a valores comunes que son necesarios para tomar conciencia de sí mismo y de las capacidades de transformación y de construcción de mundos posibles,  menos doloros y violentos como los que estamos viviendo hoy en día. A mayor distancia de esa utopía,  mayor anulación de esa posibilidad de construcción.

Espacios no oficialesante una multiplicidad de visiones con respecto a la autodenominación de independiente y el surgimiento de otras así como en la heterogeneidad de estos espacios,  para esta indagación decidimos denominar espacios no oficiales aquellos que no aparecen dentro de la estructura institucional del Estado en cualquiera de sus niveles. Esto implica que son éstos quienes establecen sus mecanismos de sostenimiento, contenidos y gestión; son espacios con un aforo que va de los 30 a las 300 personas; programan espectáculos de artes vivas originales como un objetivo primordial de su actividad; se autodenominan como independientes, autogestivos, autónomos y/o comunitarios y se ubican dentro del circuito de distribución de artes vivas de la CMDX.

Distopía: la entendemos como la anulación de las posibilidades de futuro resultado de la activación sistemática e institucionalizada por parte del Estado de políticas públicas que constriñen mundos posibles de quienes se aventuran a abrir un espacio de artes vivas.

Artes vivas: artes escénicas (teatro, música y danza), cabaret circo, clown, stand comedy.

Elena Román, coordinación

Luz Zavala, investigadora responsable delegaciones

Irma Donghú, investigadora responsable delegaciones

Wendy Arellano, investigadora

Marco Zamora, investigador

Marina Maldonado, investigadora

Jorge Cocompech, programador

Enrique Vázquez, construcción mapas temperaturas (Alidrisi Cartografía)

Ilustración: Luz Zavala